Cuando uno desea estudiar idiomas, la decisión más fácil que suelen tomar las personas es matricularse en un centro de idiomas. En la mayoría de casos –por no decir todos- se presenta esta situación. Este centro de idiomas se encuentra ubicado en la ciudad donde uno vive. La cercanía, el tiempo y el costo, son tres de los aspectos fundamentales que intervienen para tomar esta decisión.

Pero, también existen personas que ante el deseo de aprender una lengua extranjera, viajan hacia algún país que tiene como idioma oficial la lengua que desean aprender. Es el caso de los intercambios universitarios, estudiantes que viajan con el único motivo de matricularse en un curso de Lengua.

En el caso de los países latinoamericanos o España, las instituciones de educación superior, en particular las universidades, reciben a muchos estudiantes extranjeros al comenzar un nuevo semestre académico. Por los pasillos, se pueden apreciar a hombres y mujeres de aspecto físico totalmente diferente al de los estudiantes que son de esa misma ciudad. Mayormente provienen de los países europeos.

A pesar que tienen la posibilidad de recibir estudios de lengua extranjera en una universidad de su ciudad, deciden viajar muy lejos, alejarse de sus familiares y amigos, llegar a una ciudad nueva para ellos. Es decir, viajar de un continente a otro implica muchos aspectos y, no sólo es el hecho de matricularse y estudiar. Un intercambio académico debe ser analizado, antes de que por diferentes aspectos se puedan arrepentir.

Estos estudiantes, en principio, deben sentirse como extraños. Llegan a una ciudad totalmente nueva para ellos, quizá pueden tener alguna información, pero no es igual cuando exactamente debes trasladarte a la ciudad de la que obtuviste información en algún momento. Las horas de viaje, en la mayoría de los casos, son bastante extenuantes y desde luego, el dinero es otro de los aspectos a tomar en cuenta.

Un estudiante extranjero, por matricularse en un curso de Lengua, paga mucho más que un alumno de esa misma ciudad. Y, esa cifra aumenta, si desea convalidar algún curso o cuando ya es egresado. También deben de enfrentarse a las miradas intimidatorias de sus futuros compañeros, las risas o burlas por su español mal hablado o casi nulo que poseen, algún tipo de exclusión de la que puedan sentirse parte, etc.

Un intercambio universitario puede parecer muy fácil o la decisión correcta, ya que recibir estudios en el extranjero avala mucho más tu carrera universitaria. Pero, en realidad, es una decisión difícil. Si cuando viajamos al interior de nuestro país, nos parece molestoso buscar un hospedaje donde alojarnos o un buen restaurante, es más difícil cuando debemos de adaptarnos al estilo de vida de una ciudad extranjera.

La importancia de estudiar una lengua extranjera es una realidad de la que todos debemos participar. Si tenemos la posibilidad de realizar un intercambio con el único objetivo de aprender una nueva lengua, entonces, no debemos desaprovechar esa oportunidad. La enseñanza universitaria debe ser la mejor y un intercambio es una excelente opción.