¿Un lenguaje se adquiere o se aprende? Si piensa un poco sobre la lengua española que habla y trata de acordarse en qué momento pensó y dijo algo, probablemente esto sea todo un reto. Casi nadie recuerda en qué momento dijo la primera palabra o más aún la primera sílaba (que probablemente haya evocado una palabra pero que sólo llego a ser una diminuta silaba). Esto se debe a que usted no necesitó mayor esfuerzo que el entender a su madre u otros familiares cuando le hacían mimos por hablar con usted, era algo natural, intrínseco a su desarrollo. Todo esto significa que usted adquirió esta lengua pero no la aprendió.

Aprender quiere decir, hacer un esfuerzo mental que requiera práctica y muchas veces estudio para que la lengua en cuestión sea asimilada. En cambio, la adquisición de una lengua es una habilidad, un proceso subconsciente, y muchas veces las personas no nos damos cuenta que esta habilidad está poniendo en revolución a nuestro cerebro con el propósito más distinguible de los seres humanos: la comunicación.

Aprender tiene que ver con el conocimiento de una lengua o el conocimiento de esta a nivel formal. En tanto que cuando se aprende una lengua, hay un momento de reflexión sobre las estructuras sintagmáticas, la sintaxis y las frases idiomáticas; en la adquisición esto se da irreflexivamente, lo que también es muy positivo porque permite la fluidez de la lengua madre.

Por consiguiente, una persona adquiere una lengua materna pero aprende una segunda lengua. La lengua materna no requiere una tematización sobre ella en sí, no tiene que preocuparse por la forma en cómo la va a producir porque usted cuenta con estructuras semánticas para su entendimiento (es decir, sabe que su interlocutor, también hispanohablante, le va a entender a pesar que la gramática o uso no sean los correctos). Sin embargo, para hablar una segunda lengua hay que estar conscientes de que hay reglas para poder producirla lo que a su vez hace que el aprendiz en cuestión, necesite suficiente tiempo para hacer un proceso mental y así conseguir que la conversación será ‘normal’ (aunque rara vez se dispone de ese tiempo).

En conclusión, si usted está buscando aprender una nueva lengua, busque metodologías que hagan que este aprendizaje se parezca lo más posible a una adquisición del idioma. Sé que hay instituciones que utilizan, por ejemplo la ‘Hipótesis del input comprensible’ donde lo que se maneja en el aula de clase no son las clásicas pobres estructuras como “Hola, ¿Cómo estas?” o “Mi nombre es ….” o “Tengo x años”, sino que se le da al alumno un nivel ligeramente superior donde este es capaz de manejar la información que ha recibido porque hay un contexto de por medio (por ejemplo, el profesor le da al aprendiz una serie de dibujos o figuras que sean análogos a la frase que está oyendo).

Por esto, piense que una buena educación sobre el idioma que usted quiere aprender- adquirir es muy importante, dese un poco de tiempo para verificar cuáles son los métodos que mejor le convengan y esté tranquilo por su inversión en tal idioma.