Sat 9 Jun 2007
Si usted quiere aprender un idioma, cualquiera que fuese, tendrá que analizar diversas opciones para poder adquirirlo. Una de estas con toda seguridad, será el examinar qué es lo más conveniente: ¿clases particulares o clases grupales?
Pues bien, en este blog veremos cuáles son las diferencias entre estudiar en cualquier centro de enseñanza especializada en idiomas y estudiar el mismo con un profesor particular. A continuación revisemos algunas
La motivación:
Usualmente la motivación para el estudio de un idioma es la premura por la que usted necesitará aprenderlo: un viaje de negocios, una visita a un pariente, un repentino viaje de placer o simplemente ampliar sus horizontes culturales. En cualquiera de los casos, usted debe haberse fijado un tiempo en el cual se sentirá seguro de manejar el idioma (sino a un nivel elevado, uno en el que no hará falta recurrir, abruptamente, a la guía de viajes, interrumpiendo conversaciones o diálogos). Por tanto verifique qué es lo que le promete la institución o el profesor particular en cuestión, es decir: cuáles son los beneficios que usted adquirirá en un número determinado de sesiones (destrezas orales o comunicativas, gramaticales, auditivas, etc.) y cuáles son los que usted realmente necesita con mayor rapidez.
El horario de las clases:
Como es sabido, los centros de enseñanza manejan horarios rígidos para el estudio de idiomas. Si bien hay muchos de estos y durante todo el día (hay horarios diarios e interdiarios); a veces uno no tiene las mismas actividades durante la semana, razón por la cual, la disponibilidad de su tiempo para tomar clases deberá ser más bien flexible.
Por esto, es indispensable que vea la diferencia de horarios entre una escuela de idiomas y el profesor particular. Este último tendrá mayor capacidad para atender sus dificultades de orden de tiempo.
El número de alumnos en el salón de clase:
Como ya se habrá dado cuenta este es un tema mayor. En las instituciones donde enseñan idiomas, los alumnos no bajan de 15 por aula (sería un milagro encontrar menor cantidad) y esto representa una clara desventaja para usted. Lo que un principiante, en el aprendizaje de cualquier lengua requiere, es la atención exclusiva del profesor no sólo para resolver los ejercicios gramaticales sino para vigilar la pronunciación, la fluidez y las frases de uso coloquial que usualmente (y debido a la traducción literal al idioma madre) se prestan a graves confusiones. En este aspecto, un profesor particular, será lo más apropiado para la enseñanza de cualquier idioma.
El gasto de su inversión
Como es bien sabido, los profesores particulares tienen tarifas bastante distintas a las de una escuela y además más altas. Sin embargo, si piensa en invertir a futuro en el idioma en cuestión (probablemente este sea para subir de puesto de trabajo o para cerrar algún negocio laboral), pues aprenderlo con un profesor particular no sería una pérdida de dinero, sino más bien sería visto como una inversión que sugiere el retorno de la misma a corto, mediano y largo plazo.
Así, con todas estas reflexiones sobre la diferencia entre ambas formas de estudio, podrá tener una mejor visión sobre lo que quiere adquirir. Si bien es cierto, algunas personas optan por estudiar en institutos de idiomas, algunas de ellas complementan sus horas de clase con profesores particulares que refuerzan y además verifican lo aprendido, en las aulas.
Related Posts
- Mateo y la importancia del teatro en el aprendizaje del inglés
- EVALUANDO LA LABOR DE LOS PROFESORES DE IDIOMAS
- Didáctica de enseñanza para el profesor de una lengua extranjera
- El papel de las universidades en el aprendizaje de los idiomas
- El aprendizaje del francés en el verano