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Muchas veces se piensa que la educación en general sólo está reservada para los niños y los jóvenes. Que ellos sean los únicos que reciban conocimientos de todos los ámbitos. Aunque es necesario mejorar la educación de los niños y jóvenes -principalmente acudir a los lugares más abandonados- no podemos excluir del privilegio de la educación a los adultos. Algunos de ellos ni siquiera fueron al colegio, mientras que otros sólo se quedaron en un nivel básico.

Actualmente, la mayoría de países desarrolla diversos programas educativos creados únicamente para disminuir el analfabetismo y que muchas personas tengan la opción de culminar la etapa escolar. Y, dentro de este grupo, un gran porcentaje lo tienen las personas adultas. Las dos razones principales por las que no terminaron el colegio son : la dedicación exclusiva al trabajo y el desinterés por parte de los padres.

Además, no podemos olvidarnos de los colegios que ofrecen una educación exclusiva para los adultos. El horario de las clases se adecua al tiempo que ellos tienen y pueden ser diarias, así como sólo los fines de semana. De la misma manera, también tienen la oportunidad de terminar el colegio escogiendo un nivel acelerado o en el tiempo normal. Es así que la educación para adultos se brinda a quienes nunca fueron al colegio (analfabetos) y a los que empezaron el colegio, pero no lo terminaron.

En esta segunda clasificación, los cursos que se dictan son los mismos que reciben los niños y jóvenes. Pero, los adultos también tienen la oportunidad de estudiar un idioma extranjero. Sí, quizá siempre hemos pensado que los únicos cursos que reciben son de Historia, Lengua, Química y los demás que conocemos. Pero, los adultos también tienen la oportunidad de ser parte de una nueva lengua. Todas las personas tienen que conocer por lo menos los aspectos básicos y, ellos no deben ser la excepción.

El trabajo con los adultos no es tan fácil como se piensa. En principio, ellos tienen otras responsabilidades y escuchar clases luego de largas horas de trabajo no debe causar gran expectativa. Es por ello que los profesores también trabajan en la didáctica que pueden utilizar con los adultos. Lógicamente que debe ser diferente a la empleada con los niños y jóvenes. Aunque parezca ridículo o que no es la edad apropiada, también se utilizan juegos, dinámicas y rondas.

En cada una de estas actividades se debe lograr una integración total de los alumnos y que las diferentes labores que realizan puedan ser útiles para iniciar una conversación o desarrollar una exposición. Es decir, la didáctica que se utiliza con los adultos emplea las labores de estos y, de alguna u otra manera, tratar de involucrarlas en el aprendizaje del idioma extranjero. En los adultos, el ámbito laboral es muy importante y, por ello, no puede pasar como desapercibido.

Además, también se busca que las horas de clase sirvan como un momento de relajación y para dejar a un lado el estrés. Sea un tiempo en el que olviden por completo sus responsabilidades diarias y reciban la enseñanza sin ninguna molestia, sino con la total atención y concentración.

Los profesionales que estudian la carrera de idiomas, si bien es cierto que al final de la misma tienen que realizar una especialización, también tienen la oportunidad de continuar con sus estudios superiores, es decir; no conformarse sólo con el título universitario, sino buscar otras formas de seguir vigentes en el ámbito académico, obteniendo conocimientos más modernos sobre la carrera que estudiaron y, de esa manera, obtener otros certificados que respalden sus conocimientos.

Es la oportunidad que tienen cuando realizan alguna Maestría en Idiomas, ya hay universidades que ofrecen este curso y, en la mayoría de casos, la Maestría que más se prefiere es la de inglés. Al terminar la carrera universitaria, los jóvenes prefieren trabajar y dejar a un lado todo lo relacionado con los estudios. Es lo que sucede en la mayoría de casos, pero, si bien es cierto que el trabajo es importante, mientras que uno tenga las posibilidades, no debe cerrar las puertas a obtener nuevos títulos en la educación universitaria.

Una Maestría es diferente a la enseñanza que llevas en la universidad. En principio, el curso que deseas estudiar es más específico de acuerdo a tu carrera, es decir, no simplemente es una Maestría en Idiomas, sino que el título del curso engloba muchos más términos. Si alguien desea hacer la Maestría en Inglés, es posible que encuentre otras posibilidades dentro de este anunciado. A través de una Maestría te das cuenta cuál es el ámbito específico en el que deseas desempeñarte.

Además, al ser un curso que el alumno desea seguir y corresponde al nivel de Post-Grado, el costo es bastante elevado. Aunque depende de la universidad que elijas, de todos modos el pago que realizas por tu Maestría es caro. Así como es un curso específico, también se busca que los profesores se desempeñen dentro de esa especialidad y, principalmente, sean de primer nivel. Además, los horarios son de acuerdo al tiempo libre de los estudiantes.

Por todos estos detalles es la exigencia que existe en cuanto al pago. Por ello, la mayoría de estudiantes que realiza una Maestría siempre lo hace cuando ha logrado juntar dinero o ha conseguido un trabajo estable. Son pocos los que se animan a llevar ese curso apenas terminan la universidad, se necesita de dinero, tiempo y mucha dedicación. Tienes que compartir la Maestría con las otras responsabilidades y, lógicamente es una labor bastante sacrificada.

No importa la carrera que estudies, una Maestría en Inglés posee la misma exigencia que una en Sistemas. La única diferencia está en que la primera necesita de otro vocabulario y una práctica constante en el idioma. Por lo demás, todo es igual. Luego del curso realizas una tesis o das un examen final. Ambas evaluaciones también requieren de bastante dedicación, además del gasto por el hecho de seguir en la universidad, pero en cursos de mayor nivel.

Cuando la educación universitaria brinda la oportunidad de realizar una Maestría en Inglés, no vale desaprovecharla, sobre todo si ese curso le permitirá obtener mayores conocimientos y desempeñarse mejor en el ámbito laboral escogido.

En cualquier etapa de la educación, es necesario que la relación profesor-alumno sea muy estable. De acuerdo a la familiaridad que entre ellos exista, ambos podrán cumplir sus objetivos individuales y los que tienen como parte de una institución educativa. Es cierto que hay cursos muy difíciles, cursos que muchas veces se convierten en la peor pesadilla para el profesor y el alumno.

Para el primero porque piensa que los estudiantes no lo entenderán en ningún momento, mientras que para los segundos, porque obligatoriamente tendrán que realizar las tareas y rendir un examen final, por más que no hayan entendido el curso. Esta dificultad suele presentarse en cursos como Matemáticas o Geografía, a pesar que hacen uso de un mismo idioma, de todas formas los problemas están presentes.

Entonces, si nos referimos al curso de idioma extranjero, la preocupación aumenta. Para comprender el curso, tanto el profesor como los estudiantes tienen que manejar el mismo código lingüístico, en este caso, dependiendo del idioma que se estudie. Es lo básico para que exista un entendimiento mutuo y al final del curso se puedan lograr todos los objetivos trazados.

Debemos reconocer que el aprendizaje de un idioma extranjero no es tan fácil como muchos piensan. Es el conocimiento de nuevas palabras, una nueva cultura, un nuevo estilo de vida, etc. Por más que tu curso de idiomas sea sólo para el semestre universitario o en el último año del colegio, siempre es necesaria la perseverancia y el esfuerzo para lograr aprender una nueva lengua.

Debido a ello, la integración entre el profesor y el alumno siempre tiene que estar presente. Hay alumnos que muchas veces no soportan a su profesor de idiomas. Pero, aunque esto ocurra, para el ámbito académico se debe dejar de lado el área personal y dar paso a una relación perfecta, por lo menos simplemente para lograr un excelente aprendizaje.

La integración entre los dos protagonistas de toda enseñanza debe mostrarse al comienzo de las clases. Es la etapa perfecta para que el docente dé a conocer su forma de enseñar, el tipo de evaluaciones que realizará y los objetivos que desea lograr con ese grupo. De esa manera, el alumno va conociendo poco a poco al profesor y formándose una cierta concepción de él.

A medida que el tiempo transcurra, esa relación debe crecer y existir la suficiente confianza para cuando el alumno quiera acudir al profesor ante cualquier inquietud. Aunque pareciera una situación fácil, en la realidad no es así. Para muchos profesores es difícil la integración con sus alumnos, saben que es necesario, pero por diversas circunstancias se les hace una tarea muy difícil.

En esta tarea los alumnos también tienen que poner de su parte. Desde la primera clase mostrarle al profesor que puede contar con ellos para cualquier asunto. Cuando ambos dan a conocer sus puntos de vista, ya es un excelente comienzo. Tanto el profesor como los alumnos tienen que esforzarse, si desean lograr un excelente aprendizaje de un idioma extranjero.

En todos los niveles de la educación (escolar y universitaria), es importante analizar la labor que cumplen los profesores, principalmente cuando se trata del curso de idioma extranjero. Un profesor de idiomas debe cumplir otros requisitos más que un profesor que enseña Historia o Química, ya que aparte de dominar la lengua natal, obviamente es necesario dominar un segundo idioma.

En principio, no todos los estudiantes de idiomas deben llegar a ser profesores de esa carrera. Para ejercer la docencia es más que tener un alto promedio ponderado o dominar todos los temas de idiomas. Es relacionarte directamente con niños, jóvenes o adultos, personas con las que debes entablar más que un simple saludo, es necesario que exista confianza entre los alumnos y el profesor.

Y, esa es una labor que no se cumple fácilmente, puedes exponer muy bien tus ideas o decir las palabras exactas, pero el profesor tiene que saber motivar a cada uno de sus alumnos, que puedan entender toda la clase y si eso no se cumple, tener la suficiente familiaridad para preguntar por el tema que no entendieron muy bien. Por ello, la labor del profesor es una de las más nobles y también, sacrificadas.

Si se comprueba que el estudiante puede ejercer la docencia, entonces, también es necesario darle importancia al nivel intelectual que ha conseguido ese futuro profesor. Es decir, que lógicamente sus estudios de idiomas los haya concluido y de la mejor manera. El profesor de idiomas tiene que ser de primer nivel, ya que de esa manera, sus alumnos también recibirán las mejores enseñanzas.

En la enseñanza de un idioma extranjero, siempre debe haber una evaluación para los profesores que se desempeñan en ese ámbito por varios años. Así como el mundo cada vez se desarrolla más, los conocimientos también cambian y mucho de lo que se enseñaba hace diez años, actualmente ya no es vigente. Por ello, los profesores deben de capacitarse periódicamente, de acuerdo a sus posibilidades económicas y de tiempo.

Siempre surgen nuevos métodos y didácticas para la enseñanza, nuevos avances para los idiomas y una serie de recomendaciones para los docentes. Si estos últimos desean dar lo mejor a sus alumnos, entonces, no deben obviar la importancia de las nuevas tecnologías. Actualmente, los libros ya no son suficientes para el aprendizaje, existen soportes tecnológicos que siempre son más preferidos por los alumnos.

Las autoridades del sector Educación son las encargadas de realizar estas evaluaciones, para aquellos que ya ejercen la docencia en el curso de idiomas y también, para los que desean postular a ser profesores. No importa si las instituciones son públicas o privadas, el hecho es que en ambas el interés debe ser el mismo. Los alumnos de los colegios y las universidades son el presente y futuro de cada nación.

La enseñanza de un idioma extranjero tiene que ser prácticamente obligatorio. Y así como se desea que los alumnos siempre estudien y obtengas buenas calificaciones, también se debe desear tener a los mejores profesores en el área de los idiomas.

Si nos referimos a un territorio en el que podamos encontrar a extranjeros de todos los lugares, entonces, lo que primero viene a nuestra mente son todas las ciudades turísticas que existen en este mundo. Cada país posee un atractivo incomparable, pero, no podemos negar que hay ciudades que resaltan mucho más ante los ojos de cualquier persona. Lugares donde uno se queda totalmente admirado ante esa belleza.

No importa en que continente nos encontremos, las primeras ciudades que a cualquier persona le gustaría visitar son aquellas que poseen a las nuevas siete maravillas del mundo. Aunque hay algunos continentes que poseen a más de una, siempre será la oportunidad para conocer nuevas culturas y también, una nueva lengua. Así como son diversos turistas, también los idiomas se convierten en los protagonistas.

Diversos idiomas se juntan en un solo lugar con el objetivo de conocer maravillas naturales o históricas que han preservado su riqueza a través de los años. Por ello, la presencia de los guías turísticos o traductores es realmente necesaria. Todos desean conocer hasta los más mínimos detalles de la ciudad que se encuentran visitando y en esa situación, los traductores cumplen un gran papel.

Pero, no sólo las ciudades turísticas se caracterizan por unir a diferentes idiomas. En los últimos años, los cruceros vienen cobrando un gran protagonismo cuando se trata de tener a miles de extranjeros. El paseo sobre estas instalaciones es considerado como un verdadero lujo y sólo las personas de excelente condición económica tienen la oportunidad de realizar un recorrido turístico en crucero.

La modernidad que ahí encuentras es realmente una de los mejores. Es como si estuvieras en una ciudad común y corriente, puedes acceder a todos los servicios que imaginas: centros comerciales, discotecas, campos deportivos, restaurantes, parques de juegos infantiles, etc. Es decir, un viaje totalmente fascinante que cualquier persona estaría gustosa de experimentar, sin importar el tiempo de duración.

Quien puede negar la belleza y majestuosidad de estos grandes barcos, valorizados en millones de dólares y construidos en dimensiones asombrantes. Pero, a pesar de esas virtudes, todavía la seguridad no está garantizada en los cruceros, un reciente accidente en la Antártida, tras un choque con un témpano de hielo, nos muestra que la historia del famoso “Titanic” aún puede repetirse, a pesar que nos encontremos en pleno siglo XXI.

Eran más de cien personas, todas ellas provenientes de diversas ciudades. El barco salió de Canadá y los botes salvavidas no se hicieron esperar, ni tampoco los gritos de los pasajeros, que en su mayoría sólo pedían auxilio para salvarse de las heladas aguas. Podía escucharse a personas que hablaban en inglés, español, chino, japonés, holandés, francés y alemán, pero, a pesar de las diferencias, todas necesitaban lo mismo: salvarse.

Cada persona aproximadamente desembolsó 8,000 dólares y el viaje que debería convertirse en uno de los mejores, al final fue el más trágico. Aunque todos se salvaron, los pasajeros han expresado su voz de protesta y el reclamo respectivo por esta tragedia.

Los cursos de idiomas que se brindan en los colegios no le dan demasiada importancia al tiempo en que el alumno se encuentra fuera del centro de estudios. La enseñanza se centraliza más en la teoría y la práctica que imparten dentro del colegio. Por ello, si un alumno no sigue correctamente las clases, entonces, no alcanzará el nivel que desea todo estudiante de idiomas.

Cuando se decide estudiar un idioma extranjero, es básico poner en práctica todo lo que aprendemos en la teoría. Aunque parezca una tarea muy difícil, los niños y jóvenes deben de familiarizarse cada vez más con el idioma que están estudiando. No importa si es inglés, italiano o japonés, el asunto principal es que tanto en el colegio como fuera de este, practiquen lo aprendido.

Una buena elección consiste en realizar todas sus responsabilidades en inglés. La mayoría de los estudiantes básicamente sólo se ocupa de sus tareas escolares y ayuda en algunas labores del hogar. El resto de su tiempo lo ocupa en salidas con los amigos, actividades deportivas, reuniones familiares o u otro tipo de estudios. Es en estas circunstancias que el idioma debe resaltar en cada actividad que realicen.

Un mejor nivel sólo se consigue con la práctica diaria, por ello, cuando lean el periódico, realicen la lista de los quehaceres, hablen con sus amigos o entren a Internet, todo ello deben de hacerlo en inglés. Para que esa práctica sea más constante, una buena idea es tener frases, cartas o notas cortas, todas ellas en inglés. Necesariamente tienen que estar en los lugares a los que más asistes.

Por ejemplo en tu oficina o dormitorio. Pegarlos en las paredes o sobre la computadora. El objetivo es que esas palabras cada vez se recuerden más y que el pronunciamiento mejore considerablemente. Además, esas frases pueden servirte para ocasiones especiales y etiquetar tus cuadernos. Cualquier hora del día es necesaria para mejorar la enseñanza recibida en clase.

El tiempo perfecto son las horas libres. La mayoría de estudiantes prefiere escuchar música, leer o conectarse a Internet. Claro, pueden hacer todo eso, pero mejor si es en inglés. De esa manera se divierten y a la vez, mejoran su aprendizaje. Si por los otros cursos escolares o las responsabilidades en el hogar no es posible practicar de idiomas, el tiempo libre es el indicado para realizar esa tarea.

Además del colegio, los niños y jóvenes también incursionan en otro tipo de estudios como la actuación, la música o el deporte. Los intereses de cada persona son diferentes, por ello, cuando realmente se sabe lo que a uno más le gusta, puede desarrollar esa virtud, mejor aún si lo hace en inglés. Ahora se puede acceder a grupos de teatro o música que desarrollan su talento en inglés.

Es decir, no hay ninguna excusa para no mejorar el nivel en idiomas. Antes de dormir, uno debe de repasar todo lo aprendido en el día. Asimismo, leer en voz alta también es útil para que los niños y jóvenes incrementen su nivel en cursos de idioma extranjero.

La mayoría de personas está dispuesta a recibir un curso de lengua extranjera. Pero, la realidad es que no todas tienen la posibilidad de hacerlo. Dos de los factores más importantes son el tiempo y el dinero. Aunque sabemos de la necesidad de aprender un nuevo idioma, muy pocas personas realizan los esfuerzos necesarios para matricularse en alguno de los muchos centros de idiomas existentes.

Así como hay personas que desean estudiar, pero no pueden. También existen otras que sin esperar o buscar esa situación, necesariamente y -en muchos casos- hasta por obligación, deben de aprender una nueva lengua. Es el caso de personas que por su trabajo deben de viajar al extranjero y adecuarse a un modo de vida totalmente diferente del que tuvieron desde pequeños.

Las oportunidades de trabajo no pueden ser desperdiciadas, más aún cuando el contrato es prolongado y aseguras tus ingresos económicos por un periodo bastante largo. Estas oportunidades se las presentan a los profesionales de diversos ámbitos y también a quienes llevan el talento en sus piernas: los futbolistas. Inclusive, en la actualidad, ya hay muchos ejemplos de estos deportistas que viajan desde muy jóvenes.

Uno de los mercados más importantes para los llamados “cazatalentos” europeos es el sudamericano. Los más preferidos son los futbolistas argentinos y brasileños, jóvenes que muchas veces ni siquiera han pasado la barrera de los 18 años, pero que se disponen a comenzar una nueva vida, esta vez lejos de sus familiares y amigos más cercanos. A pesar de la tristeza, los beneficios económicos y el éxito son la mejor recompensa.

Países como Alemania, Inglaterra, Francia o Italia, año tras año, reciben a jóvenes futbolistas sudamericanos que van camino a convertirse en los número uno del mundo. Ellos, necesariamente, deben de aprender en el menor tiempo posible el idioma oficial de la nación donde llegaron. Aunque la mayoría tiene conocimientos del inglés, en muchos casos, ese aprendizaje no sirve en lo más mínimo.

Los dirigentes del equipo se encargan de brindarles clases particulares de idiomas. Lógicamente, todo se realiza después de los entrenamientos y los enfrentamientos correspondientes. Las clases preferentemente son dictadas para todos los jóvenes que integran la plantilla y si sólo hay un nuevo contrato, entonces, este necesariamente debe de afrontar solo la evaluación.

La convivencia diaria con los compañeros del equipo también es una forma de mejorar el aprendizaje del nuevo idioma. No se da obligatoriamente ni tras la vigilancia de un profesor, sino conversaciones normales que siempre surgen tras las reuniones de grupo. Mientras la relación con sus compañeros sea mejor, entonces, el aprendizaje de la lengua se conseguirá en menos del tiempo esperado.

Los futbolistas son simplemente una muestra de las miles de personas que por motivo de trabajo deben de migrar hacia otro continente. Aún para ellos, el aprendizaje de un nuevo idioma no es nada fácil, pero necesariamente deben de cumplir con su responsabilidad, por el bien de ellos mismos y de los que más quieren.

Cuando uno desea estudiar idiomas, la decisión más fácil que suelen tomar las personas es matricularse en un centro de idiomas. En la mayoría de casos –por no decir todos- se presenta esta situación. Este centro de idiomas se encuentra ubicado en la ciudad donde uno vive. La cercanía, el tiempo y el costo, son tres de los aspectos fundamentales que intervienen para tomar esta decisión.

Pero, también existen personas que ante el deseo de aprender una lengua extranjera, viajan hacia algún país que tiene como idioma oficial la lengua que desean aprender. Es el caso de los intercambios universitarios, estudiantes que viajan con el único motivo de matricularse en un curso de Lengua.

En el caso de los países latinoamericanos o España, las instituciones de educación superior, en particular las universidades, reciben a muchos estudiantes extranjeros al comenzar un nuevo semestre académico. Por los pasillos, se pueden apreciar a hombres y mujeres de aspecto físico totalmente diferente al de los estudiantes que son de esa misma ciudad. Mayormente provienen de los países europeos.

A pesar que tienen la posibilidad de recibir estudios de lengua extranjera en una universidad de su ciudad, deciden viajar muy lejos, alejarse de sus familiares y amigos, llegar a una ciudad nueva para ellos. Es decir, viajar de un continente a otro implica muchos aspectos y, no sólo es el hecho de matricularse y estudiar. Un intercambio académico debe ser analizado, antes de que por diferentes aspectos se puedan arrepentir.

Estos estudiantes, en principio, deben sentirse como extraños. Llegan a una ciudad totalmente nueva para ellos, quizá pueden tener alguna información, pero no es igual cuando exactamente debes trasladarte a la ciudad de la que obtuviste información en algún momento. Las horas de viaje, en la mayoría de los casos, son bastante extenuantes y desde luego, el dinero es otro de los aspectos a tomar en cuenta.

Un estudiante extranjero, por matricularse en un curso de Lengua, paga mucho más que un alumno de esa misma ciudad. Y, esa cifra aumenta, si desea convalidar algún curso o cuando ya es egresado. También deben de enfrentarse a las miradas intimidatorias de sus futuros compañeros, las risas o burlas por su español mal hablado o casi nulo que poseen, algún tipo de exclusión de la que puedan sentirse parte, etc.

Un intercambio universitario puede parecer muy fácil o la decisión correcta, ya que recibir estudios en el extranjero avala mucho más tu carrera universitaria. Pero, en realidad, es una decisión difícil. Si cuando viajamos al interior de nuestro país, nos parece molestoso buscar un hospedaje donde alojarnos o un buen restaurante, es más difícil cuando debemos de adaptarnos al estilo de vida de una ciudad extranjera.

La importancia de estudiar una lengua extranjera es una realidad de la que todos debemos participar. Si tenemos la posibilidad de realizar un intercambio con el único objetivo de aprender una nueva lengua, entonces, no debemos desaprovechar esa oportunidad. La enseñanza universitaria debe ser la mejor y un intercambio es una excelente opción.

Cuando uno quiere lo mejor para sus hijos no debe escatimar en gastos, por este motivo, lo ideal es que se haga de acuerdo a las necesidades que tenga cada pequeño. Una de estas debería ser los idiomas. En este caso, lo que se debe buscar es que su acercamiento se de desde pequeño y sobretodo con mucho apoyo familiar. Sin embargo, muchas veces el factor económico entra a tallar en esta problemática. Es decir, la cantidad de dinero que se dispone no es la suficiente para poder matricular a los más pequeños en algún instituto de idiomas. O mejor dicho, en alguno de los cursos especiales que se pueden dictar cuando estos son pequeños. En sí, hay un gran número que se pueden distribuir de acuerdo a la edad, al nivel y al precio. Es más, algunos institutos prevalecen estos tres aspectos al momento de aceptar a los estudiantes. El problema que se genera con este hecho es que muchos padres de familia no cuentan con el dinero suficiente para poder cancelar estos servicios. Este fue el caso de mi primo. Su pequeño hijo tiene actualmente tres años y su deseo era que aprendiera algún idioma extranjero aparte del español. No quería que se cometiera con él, el mismo error que siempre se produce con casi todas las personas que estudian alguna lengua foránea. O sea, aprender esta a partir de los seis años en la escuela, y a partir de los trece o catorce en los institutos. Por eso, quería matricular a su pequeño Manuel en uno de estos centros de idiomas especializados en la enseñanza a niños menores de cinco años. El objetivo que buscaba, era que su hijo pudiera manejar conceptos y nociones elementales del inglés. Quería que fuera bilingüe. Es más, su deseo era que esta herramienta de aprendizaje le sirviera en un futuro para su vida personal, laboral y académica. No obstante, cuando fue a averiguar sobre el precio que iba a costar este curso, se dio con la ingrata sorpresa que no podía pagarlo. El precio a pagar era algo elevado para sus posibilidades, aunque eso sí, según muchas referencias, era justo abonarlo. En sí, la calidad del material didáctico (libros, cd´s, dvd´s, Internet), el nivel de los profesores, la estructura curricular y la infraestructura del local, eran los motivos principales para que el costo del curso sea tan alto. Cabe señalar, que la cantidad de dinero establecida por el instituto está dentro de la media de todos los demás centros de idiomas que se especializan en esta enseñanza. Por este motivo, según lo que me contaba Juan José, mi primo, juntará la cifra que cuesta el curso para así poder inscribir al pequeño Manuel. No quiere que su hijo sea un alumno más al momento de manejar los idiomas. Quiere que su primogénito domine la lengua inglesa de manera fluida y efectiva. Que pueda charlar de cualquier tema de manera sencilla y amena. En sí, quiere que Manuel logre todo lo que él no pudo hacer. Según la esposa de Juan José, su afición desde pequeño siempre fueron los idiomas, sin embargo, su papá nunca lo apoyo en el desarrollo de ésta. Por esta razón, es que muestra tanto interés en que Manuel pueda desenvolverse de la mejor manera en este campo. Los días van transcurriendo y mi primo no pierde las esperanzas de conseguir el dinero que le falta para poder matricular a mi sobrino. Lo único que se puede hacer es esperar a que esto suceda, para que su sueño pueda cumplirse, y sobretodo, que el aprendizaje de Manuel pueda verse desarrollado al máximo con esta nueva herramienta de estudio. Herramienta que mejorará de manera considerable su habilidad escrita, lectora, intercultural y de pronunciación. En resumen, el nivel del inglés que alcanzará le servirá de base para los futuros cursos que vaya a llevar. Es decir, las clases que llevará cuando sea adolescente, joven y adulto.

Cuando aprendemos una lengua lo hacemos por vocación y por querer mejorar cada vez más nuestras posibilidades de progreso. Eso es lo que la mayoría de personas quieren. Sin embargo, hay otro grupo que tan solo los aprende para poder desenvolverse sin ningún problema en todos los viajes que vayan a hacer a lo largo de toda su vida. Sean viajes de negocios, de estudio o de ocio, lo importante para ellos es que su comunicación sea fluida y sobretodo, entendida. Lo elemental al viajar a otro país es que se pueda manejar el idioma que utilizan sus ciudadanos. Es más, sino se aprende la lengua que emplean se corre el serio riesgo de quedar aislados al no poder comunicarnos de manera efectiva. Hasta las ordenes o charlas más simples no se podrán llevar a cabo debido a este problema. Por este motivo, muchas personas se matriculan en diversos centros de idiomas alrededor del orbe para que de esta forma puedan cumplir sus sueños. Deseos que están enmarcados en un aprendizaje a futuro. En el caso particular de las personas que viajan por motivos de ocio, su partida se debe mucho a su afán de querer conocer las diversas maravillas que el mundo posee. Es más, este es uno de sus motivos principales. Otro es el poder conocer de manera efectiva la forma de pensar de otras sociedades. Por eso, actualmente, en los institutos de idiomas ya no solo se enseñan las lenguas desde un punto de vista meramente idiomático. Ahora, se dictan las clases desde una perspectiva intercultural que permite tener una visión más amplia de todo lo que se está aprendiendo. Este nuevo modelo se está implementando de manera gradual en la enseñanza de escuelas, universidades y centros de idiomas. Por este motivo, la enseñanza ya no es tan esquemática. Hoy en día, es interactiva, amena y didáctica. Gracias a todo lo anteriormente dicho, los estudiantes salen con un perfecto manejo del idioma que hayan estudiado. Al tener ese dominio, las charlas con otras personas que manejen de manera fluida el idioma aprendido, resultarán sencillas. Ya no habrán inconvenientes de por medio al momento de comprender u oír lo que se dice.

Se puede llegar a decir que la pronunciación y la interculturalidad son dos aspectos fundamentales para que los alumnos puedan desenvolverse sin ningún problema en sus clases. Posteriormente, estos dos aspectos deben seguir fomentándolos para que de esta forma puedan desarrollarse en todos los campos de su vida. Y uno de estos es cuando se tiene la posibilidad de viajar a un país foráneo. En tierras extranjeras hay tantas opciones a visitar. Tantas experiencias nuevas que se pueden llegar a pasar y que para poder ser disfrutadas al máximo deben ser vividas con un adecuado manejo del idioma que hayamos estudiado. En sí, no hay edad fija para las personas que quieran realizar un viaje. Pueden ser jóvenes, adultos o ancianos. No obstante, un gran número de los que emprenden una travesía son personas de la tercera edad.

En resumen, podría llegar a decirse que los viajes y el aprendizaje de los idiomas siempre van a estar relacionados. Sea de una forma u otra, siempre lo estarán. Actualmente, en un mundo tan globalizado como en el que vivimos, no saber un idioma es perder una oportunidad de progreso académico o laboral. Por eso, para evitar este tipo de situaciones lo que se debe hacer es manejar uno o varios idiomas a la vez. Lo ideal es que aprendamos una diversidad de lenguas extranjeras para que así, cuando viajemos por motivos de trabajo, de estudio o simplemente por diversión, podamos sacarle el jugo a cada una de las experiencias que se puedan vivir.

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