August 2007


Argentina es el segundo país más grande de Latinoamérica (después de Brasil) pero no esto es que es precisamente turístico, lo que hace particular a este destino son sus calles, sus plazas, sus monumentos, en sí en su ambiente tan parecido al europeo que hace que los pobladores de este continente se sientan identificados al llegar a este país y ya no quieran dar vuelta atrás. De la misma manera, para todo aquel latino que llegue a estos lares del sur del continente, comprobará que el estilo argentino es un estilo bastante fino, sofisticado y muy diferente al resto del continente (que mantiene una influencia andina y colonialista en sus construcciones). Por esto, este país argentino se erige como uno de los principales destinos turísticos del continente, atrayendo a personas de distintas culturas entre sí y por ende, de distintos continentes.

Siendo un país tan cosmopolita como lo es, no es raro encontrar personas que se han asentado de manera permanente en
la Argentina bien sea por el clima tan favorable que tiene o por un tema de trabajo; o también otras, que buscando las mismas mejoras laborales, han buscado en las universidades argentinas tal chance en sus vidas y mantienen nexos regulares con sus países natales y con las miras de algún día volver a estos últimos. Bien sea de manera permanente o de manera transitoria, Argentina se muestra como un país acogedor que a lo largo de su historia ha sacado provecho de las innumerables migraciones europeas que tiene en su haber y que le han servido para forjar un cultura bastante multicultural o cosmopolita.

Viendo así el panorama, las clases de idiomas no podrían faltar en este país. Es por eso que estudiar alguna lengua extranjera en un centro de estudios o institución no le será nada complicado ya que Argentina cuenta con un número bastante grande de estas escuelas de idiomas debido a su alta cantidad de público nacional y extranjero.

Por tanto, lo único que usted debe de tener en cuenta, antes de la elección de alguna de ellas, es tener claro cuáles son sus expectativas sobre la lengua en cuestión o lo que equivale a preguntarse: ¿en cuánto tiempo quiero aprender esta lengua?, ¿quiero poder manejarme con ella en distintas situaciones coloquiales o quiero saber bien la gramática para lograr un uso más específico?, ¿para qué quiero estudiar la lengua: para mi carrera profesional, para dar clases del mismo idioma?, en fin. Estas preguntas le ayudarán a tomar un curso de idiomas más específico y mejor calificado para sus necesidades.

Además, verifique que el horario de sus diferentes actividades diarias no interfiera con el de sus estudios, a fin de que su inversión no se sienta amenazada por perder clases y el lógico bajo rendimiento que traerían esas ausencias.

Asegure también de verificar, qué clase de profesores le enseñaran ese idioma: si la escuela cuenta con profesores nativos sería mucho mejor para usted ya que no contaría con la interferencia del idioma materno de un profesor que no habla tal lengua.

En conclusión, estudiar idiomas en Argentina no le será complicado, todo dependerá de que usted prevea sus necesidades y las contraste con las ofertas de la institución que le enseñara el idioma.

 

En estos días la globalización además de unir a los diferentes pueblos y sus culturas a través de todos los medios de comunicación (televisión, radio, etc.), también permite la comunicación rápida entre las personas que viviendo en las mismas zonas geográficas se comunican de manera rápida y efectiva a través de
la Internet. Por esto, la más poderosa herramienta de la globalización: la red de redes, es una de las herramientas más eficaces de este sistema.

Por tanto, personas de todas partes de su ciudad pasan horas conectadas a
la Internet o específicamente, a cualquier mensajería instantánea con la finalidad de estar al tanto de cualquier evento entre sus compañeros de trabajo, amigos, familiares, entre otros. Por tanto, cuando estas personas hayan un tema en común, el cual deben de comunicar rápidamente, es usual encontrar ciertos ‘atajos’ dentro de estos chats que agilizan la comunicación. Así, estas frases abreviadas tienen mucho más vigencia (en el Chat) que las formales y todo debido a que la abreviación del idioma que tiene que ver con la economía lingüística es una de las reglas básicas para cualquier comunicación real.

Así, la economía lingüística es un aspecto bastante relevante dentro de la enseñanza de una lengua. Por ejemplo si usted quiere enseñarles a sus alumnos cómo se pide la ubicación de los servicios higiénicos, podría escoger frases como: “¿Dónde queda el baño?” o ¿me podría decir dónde está el baño?” o “¿dígame donde está el baño, por favor?”. Estas frases son las más usuales, y en cierta medida cumplen con los estándares del aprendizaje de cualquier lengua, es decir: son formales, están bien estructuradas y son comprensibles para cualquier hispano hablante. Sin embargo, todas estas podrían resumirse en una mucho más sintética: “¿el baño?”, la cual contiene la misma información que las anteriores y es igual de entendible para su interlocutor. Sin embargo, existe una particularidad con esta última: es económica. Lo que significa que las personas preferirán usarla con muchas más frecuencia que las anteriores.

Lo mismo sucede con el Chat. Personas de todo el mundo prefieren cancelar sus habilidades gramaticales en busca de la economía del lenguaje. Por esto, encontrar frases como: “ola q haces?” (Hola, ¿qué haces?) o “ya pes, no c ond sta” (Ya pues, no sé dónde está)o “no tngo na q ver en eso” (No tengo nada que ver en eso) son bastante comunes en este medio electrónico.

Así, una vez más, podemos comprobar cómo las diferentes lenguas están sujetas a cambios bruscos (como en este caso) o también a cambios progresivos (como en el caso del latín que dio paso, a través de más de un siglo, a las diferentes lenguas romances como el español, el portugués, el francés, entre otras); pero sobre todo, es importante notar que estos cambios que se dan en el ambiente coloquial son los que llevan la batuta en el momento de la transformación del idioma (ya que es bien sabido que las lenguas, en tanto se mantengan de manera culta, no ofrecen cambios en su estructura y por lo tanto caen en desuso).

 

Usualmente cuando un profesor quiere enseñar un vocabulario nuevo a sus alumnos de lengua extrajeras, este no haya la determinada conexión con el tema que va tratar en sí. Así pues, el vocabulario es un tópico muy importante dentro de la enseñanza de un idioma ya que una lengua no tiene una estructura sólida si es que no transmite un significado: es decir, siempre esta estructura aparece solidificada en determinadas palabras.

Por tanto, conocer el significado de las palabras específicas que encontraremos en un texto quiere decir, conocer la morfología interna de una frase, es decir: sustantivos, adjetivos, verbos, etc.

Así, a lo largo del aprendizaje de cualquier idioma, existen principios teóricos que debemos de tener en cuenta para la enseñanza de un vocabulario nuevo. Por tanto, es básico reconocer en este aspecto que no hay un único tipo de memoria. Los profesores a lo largo de su experiencia académica se podrán dar cuenta que los alumnos son radicalmente distintos unos de otros: algunos tienen una memoria instantánea, otros una memoria llamada fotográfica o visual, otros una memoria kinésica, otros una memoria auditiva, entre otros tipos de memoria. En conclusión, la organización que cada uno de los aprendices hace para almacenar el vocabulario dado por un profesor frente a un tema nuevo es bastante distinta.

A lo largo de los años, los psicólogos han experimentado diferentes estrategias de memorización para que los alumnos estimulen su capacidad de retención y por tanto, de aprendizaje de estructuras gramaticales en una lengua nueva. Así, como decía líneas arriba, hay diferentes tipos de memoria que estimulan el aprendizaje de un alumno pero sobre todo, la participación del profesor es la vital para mejorar este impulso.

Dependiendo de la capacidad del alumno para retener información, el profesor debe ser lo bastante hábil para reconocer los diferentes tipos de memoria de un alumno. Por tanto, si un aprendiz necesita una activación continua, entonces el profesor debe de revisar y reutilizar los nuevos conceptos hasta que logre automatizar su uso y finalmente, se logre el desempeño adecuado de los mismos.

Algo muy importante, en la enseñanza del vocabulario es saber que lo seres humanos no utilizamos de forma activa todas las palabras que conocemos. Esto quiere decir que conocer una palabra es un proceso complejo que requiere saber comunicación, ortografía, morfología, sintaxis, semántica y sociolingüística. Claro está que cada uno de estos procesos los utilizamos de una manera casi natural u originaria, es decir que las personas no caemos en la cuenta que somos perfectos ‘usadores’ de la lengua que hablamos. Sin embargo, en cada uno de los aspectos antes mencionados, cumplimos los cánones al mejor nivel.

Por tanto, aprender una palabra nueva en un idioma nuevo, implica cada uno de los factores antes vistos pero en una segunda lengua, a lo que un profesor entregado a la enseñanza de un curso de idioma extranjero debe de ser capaz de transmitir tales conocimientos de manera progresiva y dinámica, pero sobre todo de manera eficiente.

« Previous Page